Muy buena acogida por los nuevos y simpáticos dueños, Lorenzo y su compañero. Comida muy interesante con platos différentes de lo habitual (Alcachofas fritas, pasta fresca con calabacines y gambas, carpaccio y sobre todo un fantástico helado de cacao sin azúcar con toque de sal. Precios razonables y sitio agradable.
Por la noche, 23 h, Querell noche sin código a 5€ dos cervezas o refrescos. Poca gente al principio, unos 20 a las 00h30. Buen nivel, gente joven y local bien montado y grande. He visto algunas folladas espectaculares al principio, y luego grupos entre jóvenes.



